Humberto Chaves Cuervo - In memoriam

AÑO CHAVES: un tiempo para celebrar la vida y obra de un artista: Humberto Chaves - Pintor

Aviso par la exposición de octubre de 1970 en el Club de Ejecutivos de Medellín

 

 

Las nuevas generaciones deben saber

que hace un siglo un pintor antioqueño

entendió que la Naturaleza no era un escenario de su obra,

sino que era el fin mismo de su arte

y que él como artista estaba a su servicio,

siguiendo el lema que hoy como ayer es urgente:

"Veo la Naturaleza con respeto"

Encuentre aquí:

I    Chaves y Longas pioneros de identidad - por Mauricio HincapiéII.

II  Comentarios sobre "Los linajes de la imagen" de Darío Ruiz 

III  Colores que acarician - por Margarita Inés Lopera Chaves

Introducción

La obra del maestro Humberto Chaves Cuervo se encuentra en colecciones particulares y museos extranjeros, y, en menor medida, en las colecciones de arte local. Su amplia obra publicitaria ha podido ser recuperada gracias a la investigación del Proyecto Humberto Chaves Cuervo - Pintor, sobre periódicos y revistas de las salas patrimoniales de la Universidad de Antioquia y de la Biblioteca Pública Piloto, pero permanece inédita por ahora.

Aparte de los encargos del sector público y privado, el maestro Chaves exponía sus obras en la vitrina de la Joyería de David E. Arango por lo que muchas familias que también compraban joyas y artículos elegantes llegaron a tener obras suyas. Esta colaboración entre la joyería y el artista se originó en los años veinte cuando Chaves hacía la publicidad de la joyería, y estaba vigente todavía en 1971 cuando falleció, por lo que no sería exagerado afirmar que la obra en conjunto superó el millar piezas.

Así, sin la mediación de museos o galerías, la obra del pintor fue bien conocida y cercana a varias generaciones de medellinenses, pero hoy, precisamente por el silencio de los museos, galerías y críticos de arte, ha pasado a ser un patrimonio oculto para las nuevas generaciones, de allí que esta página sea una demostración de la importancia de la obra de Humberto Chaves Cuervo como maestro pintor y publicista..

Como el mismo Chaves lo dijera: "quien conoce mi obra sabe como son las cosas", la tarea hoy es, precisamente, traerlo al presente para que las nuevas generaciones disfruten su obra que  nos conectan con lo sencillo y cotidiano, y nos invita a mirar detenidamente nuestro entorno para descubrir la belleza que nos rodea.

I    Chaves y Longas Pioneros de identidad 

Mauricio Hincapié Acosta

Curador Colección de Artes Visuales -MUUA Medellín

Febrero de 2018.

El Museo Universitario de la Universidad de Antioquia -MUUA-, presenta en la apertura de su agenda de exposiciones 2018, la muestra Chaves y Longas, Pioneros de Identidad, con un propósito claro de difundir dos de sus fondos que remiten, como en una cápsula del tiempo, a la reflexión de nuestra propia identidad, para el disfrute de nuestro público visitante.

Muchas veces, cuando nos referimos al arte antioqueño, partimos de la figura de Francisco Antonio Cano como su padre, pero se nos olvida, para efecto de este caso particular, las relaciones de los maestros con aquellos que fueron sus alumnos, en este caso Chaves fue alumno de Cano y, a su vez, Longas fue alumno de Chaves.

En esta relación de búsquedas plásticas y entornos iguales gestan, desde un hacer técnico de gran sencillez y virtuosismo, plasmar las realidades de una época donde específicamente en Antioquia se daban las grandes transformaciones que marcarían su futuro. Es así como en ellos se consolidan principios generales que, sin perder cada uno su postura técnica y de contenido particular, al expresar su pensamiento en sus obras logran presentarnos como espectadores en el tiempo, con algunos rasgos comunes tanto en la expresión como en los temas realizados.

La función del arte adquiere un papel protagónico para la sociedad; no es solo representar y embellecer, porque sus obras son cargadas de altos contenidos técnicos en temas cotidianos, sino, ubicar al espectador en los contextos sociales del momento y en un reconocimiento del territorio habitado. En sus múltiples pinturas y acuarelas siempre se está denotando la calidad de la observación, bien sea en un retrato que expresa el papel del mundo de la intelectualidad o el ciudadano del común, cargados de pequeños detalles que confirman la identidad de un colectivo.

En sus visiones de la responsabilidad social del arte estos maestros coinciden en testimoniar el reconocimiento de un territorio que conlleva una habitabilidad, que, cuando se mira en conjunto, no hacen más que plasmar, entre otros, el desarrollo de la minería y la colonización del occidente de Colombia, específicamente de Antioquia.

Si bien su formación fue muy importante, nunca en su materialización se sujetaron a corrientes del momento por moda, fueron unos buscadores constantes de lo auténtico, que reivindicaron su propia mirada de sus entornos, bien sea a través de retratos, paisajes, obra religiosa o naturalezas muertas, donde a partir de una rica paleta de colores en la representación la protagonista es la luz.

Son ellos dos artistas polifacéticos, sus otras siempre fueron bien recibidas por el público por su alto virtuosismo, pero también por la capacidad evocadora de sus temáticas que hacen que al observarlas pueda identificarse en nosotros mismos la recuperación de nuestra propia memoria, que, sin lugar a dudas, en los tiempos actuales, muchas veces no tenemos tiempo de hacerlas conscientes.

Este es un espacio de encuentro donde el deleite de la observación nos permite el disfrute estético, un sano esparcimiento y un reconocimiento del contexto geográfico y social que hemos habitado.

 

"Servil a la Naturaleza?

Acepto. No me traiciono

siguiendo las campanillas

de la moda

Veo la Naruraleza con respeto.

X -1970 H.Chaves C.

Este concepto lo dejé como autógrafo

en el Libro del "Club de Ejecutivos 18"

Para un artista que habló con sus obras más que con sus palabras, este es su valioso manifiesto.

II  Comentarios sobre "Los linajes de la imagen" de Darío Ruiz 

Las menciones del nombre de Humberto Chaves entre los críticos e historiadores del arte antioqueño, no van más allá de situarlo como un pintor naturalista, consumado realista, discípulo de Francisco Antonio Cano y fiel seguidor de sus preceptos, mencionando muy de pasada que fue maestro de maestros por su docencia en el Instituto de Bellas Artes de Medellín y que también se desempeñó como publicista.

Sin duda poseedor de gran destreza técnica, especialmente en la acuarela, fue retratista, paisajista, pintó bodegones y su obra abarcó también temas históricos y religiosos.

Por su consagración a la pintura de temas locales donde los protagonistas fueron sus coterráneos captados en su cotidianidad, fue llamado El Pintor de la Raza. Presentamos acá el punto de vista del profesor Darío Ruiz quien llama la atención acerca de esta calificación que distrae la comprensión de su obra, en la medida en que la hace depender de aspecto por fuera del arte, cuando, según él, es un artista que está comprometido solamente con el arte y la belleza.

La canoa. Óleo de Humberto Chaves de la serie del transporte propiedad de Fabricato. Comentario: Ruiz Gómez, Darío (1987) Humberto Chaves: los linajes de la imagen. En: Procesos de la cultura en Antioquia. p. 180

Humberto Chaves inmortalizó en sus obras la cotidianidad de su hogar: Azaléas - Acuarela

Gómez (1987) p.182

Al perseguir el mandato de la luz, Humberto Chaves nos revela la belleza. Óleo-Coche de caballos- Serie del Transporte - Fabricato en 1947

VI   Colores que acarician

 Contribución de Margarita Inés Lopera Chaves

2 de abril de 2020

Tengo el privilegio de ser nieta de un gran artista, pero a diferencia de muchos, su grandeza fue acompañada por la discreción y la humildad. Nunca hizo alarde de su talento, por el contrario, trabajaba arduamente y desechaba verdaderas obras de arte porque no cumplía sus estrictos parámetros de calidad; la excelencia no era una opción, era su estilo, era su tributo a la realidad que plasmó en su asombrosa paleta de colores, con los que recreó la cotidianidad y visualizó la esencia de lo simple.

Mis recuerdos infantiles vienen impregnados de olor a trementina, para mí el perfume más embriagador, este aceite que al mezclarse con los óleos crea miles de destellos de luz convertido en colores vividos e impactantes. Sus obras registran un tributo a la luz, por alguna bella razón su ojo podía ver en una intensidad mayor, por esto sus obras realzan las atmósferas, las penumbras, las sombras, los contrastes figura fondo con gran nitidez, pero quizás lo más impactante es el manejo de la luz, que parece quedarse atrapada en los pétalos de sus flores o en la vestimenta de sus campesinos, en el metal de sus transportes, en los ojos de su Libertador, en los rostros de sus personajes bíblicos, en los retratos, pero sobre todo, en sus paisajes y la atmósfera que los envuelve.

Su maestría forjada con disciplina y productividad, no requirió de viajar a otros países, su respeto a su maestro el gran Francisco Cano y la  influencia de grandes pintores como Sorolla y Velázquez se puede leer en la obra disponible.

 

 

 

Él aplica una policromía de color en la que los contrastes son lo más resaltantes, al lado de la pureza del blanco, está el dramatismo del gris verdoso de la sombra, una mixtura de luz y sombra que nos recuerda que sin sombra no hay luz, o al menos está no gana el impacto visual que la hace protagonista de la escena. Sus rojos y naranjas son nítidos y reflejan pasión y vitalidad, quien diría que un barranco de tierra rojiza pudiera tener tantos matices de ocres, naranjas y rojos, colores que conectan con la alerta y la precaución, pero eso en su obra es una atmósfera diáfana y amigable que lleva al calor. 

Barrancos - 1943 Óleo de Humberto Chaves Cuervo

Despedida- Óleo de Humberto Chaves Cuervo

 

 

 

Sus atardeceres azules y tenuemente morados, llevan al recogimiento y a la calma. Sus colores recogidos en una vívida, intensa y hermosa paleta pasan por contrastes, por intensidades casi dramáticas, por degradé de escalas tonales y por combinaciones inusuales, las mismas que la realidad aplica con irreverencia a las categorías creadas por los hombres que quieren atrapar su esencia con la catalogación y clasificación, como si un color pudiera atraparse en una descripción.

Cada obra impactará al observador de manera diferente, algunas cosas atrapan, otras repelen, otras fascinan, otras generan temor. La interpretación de un sentimiento es una tarea difícil, casi siempre queda corta la transcripción en palabras, pero en este diálogo personal del observador con la obra es cuando nace una comunicación profunda con la esencia subjetiva de quién observa. El maestro Chaves habla al oído de un pueblo, le dice quiénes eran sus ancestros, quienes firmaron nuestro hoy, nos grita en colores y formas que no olvidemos quienes somos y de dónde venimos y a quien debemos agradecer la belleza que nos ha sido regalada.

Chaves pintor con sus colores vivaces y contrastados acaricia los sentidos. Hay que dejarse impactar por la profundidad de este discreto Maestro pintor y publicista Humberto Chaves, su legado inmenso realza la dignidad e identidad de un pueblo ¡Nuestro pueblo!

Conclusión

El nombre del artista Humberto Chaves ha sido conocido como El Pintor de la Raza, pero este apelativo puede ocultar la universalidad de su pintura al verlo como un arte de interés local, o valorado únicamente por su antioqueñidad.

Chaves escogió como protagonistas de sus cuadros a los hombres y mujeres del común, aquellos que en la ciudad o el campo estaban llevando sobre sus hombros y sus vidas el peso de la transformación socioeconómica que afectaba el paisaje y su propia vida, que enfrentaban con lo que tenían ya fueran sus manos o  sus medios de trabajo, y los retrató los lugares que les eran propios como la plaza, la cabaña, el camino, el pueblo, en un proceso que la humanidad ha repetido sobre otros paisajes y con otros medios, y cuya diferencia era esencialmente plástica, y por ello la pintura era el medio idóneo para registrarlo.

Esta elección, nos dice Darío Ruiz, no se debió a una preferencia por lo propio por sí mismo, sino exclusivamente al hecho de que su pintura se aplicó a inmortalizar la belleza allí donde se encuentrara y en tanto que en seres y objetos se desdoblaba la luz era la tarea del pintor testimoniarlo.

Entre aquella naturaleza que inspiró su arte y la actual naturaleza que padece por el deterioro de la acción depredadora de la humanidad, tenemos que agradecer al artista que con su realismo preservó para nosotros y los que vendrán, aquel paisaje natural y humano ahora irrecuperable.

Bibliografía

Ruiz Gómez, Darío (1987) Humberto Chaves: los linajes de la imagen.En: Proceso de la cultura en Antioquia. Medellín: Secretaría de educación y cultura de Antioquia. 1987.Pp.179 - 182