Humberto Chaves Cuervo - In memoriam

Un sitio para conocer los avances del Proyecto Humberto Chaves Cuervo - Pintor

Dolorosa - Óleo de Humberto Chaves

Tabla de Contenido

1.     La Inmaculada Concepción

1.1   Comparaciones necesarias

1.2   ¿Por qué pintar la Santísima Trinidad?

2.     La Virgen del Perpetuo Socorro

2.1   El simbolismo del icono bizantino

2.2   Humberto Chaves reinterpreta el icono bizantino

3.     La Dolorosa

Mater Dei - El culto a la Virgen

El culto a la Virgen María, el rezo del Rosario, las estampas y escapularios han sido propios de la religiosidad de los antioqueños. Pero además de ser una imagen amada y extendida en nuestras gentes, María, esposa del pintor, también era devota de la Virgen.

En 1970, con motivo de su cumpleaños, Humberto Chaves le regaló a María dos cuadros de las advocaciones que más le gustaban: la Inmaculada Concepción y la Virgen del Perpetuo Socorro. Estas obras fueron pintadas por Chaves en el último año de su vida, y puede verse que, si bien en el tratamiento del color y los contextos retomaron la iconografía popular, el artista aporta sus ideas propias. 

Como artista Chaves buscó dar cuenta del alma antioqueña y por esto no desdeñó investigar plásticamente las imágenes del culto católico más arraigados entre nosotros. Sin ser él mismo devoto o practicante, siempre se aproximó a los temas religiosos con respeto y por amor a María, su esposa, no dudó en pintarlos, pero siempre anteponiendo una interpretación realista respecto al ser humano que es investido por un carácter sagrado, es decir, el cuerpo humano que soporta la divinidad.

 

 

 

1. La Inmaculada Concepción

 

 

 

Inspirada en la obra de Murillo, la Inmaculada pintada por Humberto Chaves va más allá al incluir la Santísima Trinidad.

1.1 Comparaciones necesarias

Pareciera que la iconografía de la Virgen María obligara al pintor a obedecer sin más a las tradiciones, pero en el caso de Humberto Chaves, ésta es sólo un punto de partida para pintar a su modo.  

En el caso de la Inmaculada Concepción, está claramente inspirado en la obra de Rafael Esteban Murillo, pintor español, pero inmediatamente salta a la vista que mientras Murillo sitúa a María en medio del coro de los ángeles, Chaves la vincula con la divinidad enriqueciendo la imagen con la Santísima Trinidad. 

Como resultado la composición cambia, agregando Chaves en las áreas por fuera del triángulo unas figuras más complejas que los angelitos de Murillo, contextualizando la santidad de María en la jerarquía divina; como el vértice del triángulo lo indica en Murillo apunta a algo exterior al cuadro, mientras en la obra de Chaves converge hacia la paloma que representa el Espíritu Santo.

1.2 ¿Por qué pintar a La Santísima Trinidad?

De la creencia al dogma

En los tiempos en que Murillo pintó sus versiones de la Inmaculada Concepción, y en especial ésta llamada de El Escorial, entre 1660 y 1665, los Doctores de la Iglesia tanto de Oriente como de Occidente se debatían para demostrar que María fue concebida sin el pecado original por un Privilegio concedido por Cristo.

No fue sino hasta el 8 de diciembre de 1854 cuando el Papa Pio IX terminó con el debate y establece el Dogma de la Inmaculada Concepción, y así María pasó a ser una hija de Adán que nació con el pecado original, a ser exenta de pecado por la gracia de Dios, asegurándose así su lugar en la divinidad.

Esta interpretación está plenamente plasmada en la obra La Inmaculada Concepción del maestro Chaves pintada en 1970, cuando, recogiendo lo sustancial del ícono de María Inmaculada que pintó Murillo y que recogía las creencia de su época, recompuso el cuadro incluyendo a la Santísima Trinidad, inscribiendo a María en el mismo lugar de la divinidad, compartiendo su atmósfera, y así la Madre de Dios ocupa un lugar destacado más no protagónico en  relación a Dios, y no a los ángeles como en el cuadro de Murillo.

Para 1970, año en el cual Chaves pinta su obra, el dogma de la Inmaculada Concepción también exigía cambios en la representación de la Virgen María.

¿De cuál cielo se trata?

El cielo es como lo pinten los artistas La atmósfera nítida de Murillo es transformada por Chaves en una atmósfera aérea y nubosa que envuelve toda la escena; lo logra con uso de otra gama de azul en el manto de María y colores más apagados en las figuras.

Virgen del Perpetuo Socorro - Óleo de Humberto Chaves Cuervo - 1970

2- La Virgen del Perpetuo Socorro

 

 

 

 

Dedicatoria

"Para María Villa de Chaves de su esposo Humberto Chaves Cuervo - copia"

 

2.1  Simbolismos del icono bizantino de la Virgen del Perpetuo Socorro

Esta es una de las advocaciones de la Virgen que reviste mayor complejidad, porque el cuadro debe contener los símbolos por los cuales la imagen es milagrosa.

Para una mejor comprensión visite este sitio: Virgen Del Perpetuo Socorro

Comparación del óleo de Chaves con la imagen del icono bizantino

2.2  Humberto Chaves reinterpreta el icono bizantino

El icono capta un momento de la vida del Niño Jesús: cuando los arcángeles le muestran los símbolos de su futura pasión -la cruz, la esponja y la lanza- el niño corre a refugiarse en los brazos de su Madre para que lo proteja, casi perdiendo su sandalia en su afán. Si bien María lo acoge, en el icono el Niño mira hacia uno de los ángeles, mientras la Virgen María mira de frente, indiferente a lo que ve el niño. 

En el óleo de Chaves el niño y la Virgen miran hacia un mismo punto, como si fueran indiferentes al mensaje de los ángeles, y el pintor trabaja con cuidado cada uno de los elementos dando como resultado que el instante captado se refiere menos al temor del niño, y más a un momento de complicidad de la madre con la curiosidad del niño que mira algo lejano. 

Mientras en el icono el niño es cargado, en la versión de Chaves el niño está sentado en el regazo de su madre, dando una idea de mayor relajación y cercanía.  

También hay diferencia en el uso del color amarillo que tiene un simbolismo relativo a la divinidad de la Virgen y el Niño, impregnando sus ropas. Chaves lo reemplaza por un fondo dorado manteniendo las imágenes adelante y sin reflejar nada; el carácter divino de las imágenes las representa con las coronas, así que, en síntesis, el conjunto transmite una imagen más humana y relajada que la del icono y que sin duda produce mayor empatía.

3. La Dolorosa

 

Sin importar la arquitectura o la decoración de los espacios que fueron nuestro hogar, este óleo siempre permaneció en la cabecera del lecho de nuestra madre, Marta Chaves Villa, hasta su muerte en febrero de 2018, y por esto su apreciación está signada por nuestro doble afecto hacia el abuelo y hacia ella.

Esta obra tiene una historia singular: nuestra cuñada, Marta Lucía González, comentó que ya conocía la imagen, que hacía parte del patrimonio pictórico de su familia; se investigó esta posibilidad hasta establecer que la modelo del cuadro fue la señora María Londoño Cadavid, su abuela, quien posó para el fotógrafo Rafael Mesa, y por relatos familiares se cuenta que Humberto Chaves pidió autorización expresa al fotógrafo para hacer este cuadro ya que le gustaba mucho la foto. Así se hizo el óleo que Chaves no firmó por ser copia.

Conclusión

Humberto Chaves Cuervo se preocupó por traducir la iconografía religiosa a expresiones muy humanas sin perder su carácter sagrado, logrando obras con una representación verosímil que pudieran ser objeto de culto.

Desde el punto de vista plástico, Chaves introduce variaciones importantes donde si bien se ve la influencia de otros pintores, hace cambios en la composición dando lugar a percepciones diferentes en el color y la atmósfera del cuadro dando lugar a obras religiosas originales, respondiendo a su modo a la religiosidad propia de los antioqueños.

Palabras clave:

Arte religioso, Mater Dei, Murillo, Virgen de El Escorial, Dogma de la Inmaculada Concepción, Virgen del Perpetuo Socorro, Virgen dolorosa

Keywords

Religious art, Mater Dei, Murillo, Virgin of El Escorial, Dogma of the Immaculate Conception, Virgin of Perpetual Help, Painful Virgin

алабрас клаве

Mater Dei, Мурильо, Вирхен де Эль Эскориал, Догма Непорочного Зачатия, Вирхен дель Перпетуо Сокорро, Долороза

 

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